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Recordando vidas perdidas por la violencia y el suicidio


El dolor en la pérdida de un ser querido, ya sea a través de violencia, suicidio o causas naturales, es un proceso que todos en algún momento de su vida experimentarán. La ausencia de tener a su ser querido, quien se ha ido de su vida, se ha ido de las reuniones de la familia o de las celebraciones del cumpleaños siempre da de tirones a su corazón. No hay límite de tiempo en el dolor, pero expresar sus sentimientos y recordar a los que han fallecido ayuda a aliviar el dolor.

El Grupo Latino de Trabajo de Defensa (LAT, por sus siglas en inglés) llevó a cabo su séptimo servicio conmemorativo anual “Día de los Caídos”, en el Centro de Arte Mattie Rhodes, en Kansas City, Missouri, el fin de semana pasado. Este año, las familias que han perdido a sus hijos a través de la violencia acompañaron a las familias que han perdido integrantes de la familia por suicidio y oraron juntos por cada persona.

Lupe Rennau, inte-grante de LAT, dio la bienvenida a las familias que se reunieron dentro del Centro de Arte Mattie Rhodes, para recordar a sus familiares fallecidos.

Ella perdió a su hijo, John Valdivia debido a la violencia en el año 2010, en el Día de San Valentín. Su caso sigue sin resolverse, pero quiere que la gente entienda que es importante mantener el caso presente en la comunidad. Cada año, desde su muerte, ha llevado a cabo un baile del Día de San Valentín para recaudar fondos para la Línea Directa de TIPS (816) 474-8477.

“No dejes que tus casos mueran, manténganlos en el público, para que la gente no lo olvide. Sé que es difícil y sé que es difícil pasar por esto todos los años porque regresas a ese día y recuerdas lo que pasó. Le sugiero que si necesita obtener consejería, hágalo, porque es tan difícil seguir adelante. Hable con un amigo, un familiar o un consejero, tenemos consejeros en Mattie Rhodes que pueden ayudarle. Busca ayuda para ti mismo, es muy importante”, dijo.

Irene García, madre de Paul Richard García, quien falleció, asistió por primera vez al Día de los Caídos.

“Él era mi pequeño ... duele”, lloró, “porque no sabemos lo que realmente sucedió. Podría haber sido un asesinato o suicidio. No está claro qué pasó. La última vez que lo vi, estaba caminando por los escalones de mi casa”, dijo García.

La peor pesadilla de un padre es lo que John García Jr. le dijo a la multitud le sucedió el 8 de agosto de 2010.

“Recibí la llamada en mitad de la noche, mi hijo estaba parado afuera con sus amigos, riendo y contando chistes, como siempre lo hacía; cuando entonces fue asesinado. La persona que asesinó a mi hijo fue capturado y sentenciado, pero a todos nos condenaron a cadena perpetua y tenemos que lidiar con eso hasta el último día”, dijo García.

Joe Arce, cofundador de LAT, habló antes de que el grupo se reuniera en el Centro de Arte Mattie Rhodes.

“El propósito de reunirnos es traer unidad y, esperamos, una mejor comprensión de lo que pasamos individualmente al tratar con la pérdida de un ser querido y que es inesperado. Nunca estamos preparados para perder a un ser querido”, dijo.

Su sobrino nieto fue asesinado en Kansas City, Kansas debido a un tiroteo realizado desde un auto en movimiento. Cuando recibió esa llamada sobre el asesinato de su sobrino, no podía creer lo que estaba oyendo.

Después de ver lo que su sobrina, Josie García, sufrió después de perder a su hijo debido a la violencia -las barreras de la policía- el hecho de que no pudo ver el cuerpo de su hijo durante cinco días -tratando de obtener respuestas a sus muchas preguntas de lo que pasó-, condujo a Arce a decidir formar un grupo que ayudara a guiar a las familias a través del sistema, para que pudieran trabajar con la policía, recibir ayuda para enterrar a sus seres queridos y tener asesoría disponible cuando estuvieran listos.

Cuando habló con John Fierro, Presidente/Director Ejecutivo del Centro Mattie Rhodes, discutieron el hecho de que la comunidad latina no tenía una organización a la que recurrir para pedir ayuda durante su tiempo de dolor.

“Al hablar con John, dije que teníamos que hacer algo, tenemos que crear un programa, donde podamos unirnos y entender lo que estamos pasando. Hablar el uno con el otro es la terapia que ayuda al alma. Hoy, durante nuestro Día de los Caídos, estamos honrando a aquellos que eligen una ruta diferente para entrar en las puertas del cielo. Estamos hablando del suicidio. A lo largo de los años, como comunidad latina hemos mantenido este silencio. Entendemos su dolor ... no entendemos su dolor al 100 %, pero no queremos que sufra en silencio”, dijo Arce.

Como miembro de LAT, el Centro Mattie Rhodes ofrece asesoramiento para individuos y familias.

“El Grupo Latino de Trabajo de Defensa, representa una voz para combatir la delincuencia violenta en la comunidad latina de Kansas City, aumentando la conciencia de las tragedias que tienen lugar en nuestros vecindarios, animando a la gente a compartir información con las autoridades y a superar la barrera del idioma. Nuestra comunidad ha estado en silencio mucho tiempo cuando se trata de personas que mueren en actos de violencia sin sentido y suicidio. Nosotros, en Mattie Rhodes Center, estamos aquí para ayudar a nuestra comunidad proporcionando servicios de asesoramiento a los necesitados”, dijo Fierro.

Teresa Molina es Supervisora ??Clínica en Mattie Rhodes y habló durante el evento sobre el difícil tema de perder a un ser querido por suicidio.
“Es importante entender a la persona que elije intentar y completar el suicidio, no tienen ni idea de lo que están dejando atrás. No harían eso a la gente que aman si supieran el legado del suicidio. El tema del día de la conmemoración es compartir la carga, compartir el dolor de su pérdida, eso hace la diferencia. Ya sea que lo hagas con un amigo, un integrante de la comunidad, un grupo de apoyo o un consejero profesional, compartir esa carga y conseguir apoyo hace toda la diferencia”, dijo.

Los integrantes de LAT alentaron a individuos y familias a buscar asesoría cuando estén listos y quieren que sepan que no están solos. Hay personas en la organización y en la comunidad que las escuchan mientras pasan por el proceso de duelo.

“Nunca superas la pérdida de alguien que amas, pero puedes seguir adelante con ayuda”, dijo Molina.

El Pastor Valentine Estrada, de la Iglesia Apostólica del Westside, creció en el barrio y se situó entre las familias que sufren las pérdidas de sus hijos, les da consuelo en las oraciones y en la relación de su propia historia, al perder a su hijo por la violencia.

Hace cinco años, el Día de la Madre, su hijo fue asesinado en Dallas, Texas, en un tiroteo realizado desde un auto en movimiento.

“Yo también sé lo que es recibir esa llamada telefónica. A veces, cuando empiezas a descubrir los hechos del evento real, la información sobre cómo fue, los hechos de cómo murieron y las circunstancias, a veces eso puede lastimar más que la llamada telefónica”, dijo Pastor Estrada.

Al recordar a las familias afectadas por el suicidio, John García (no relacionado con García Jr.) habló sobre su hermano Paul, quien tenía un problema con las drogas y con el tiempo se suicidó.

Él tuvo que lidiar con el ‘qué hubiera pasado si’ después de la muerte de su hermano y le tomó mucho tiempo llegar a sentir paz con lo que sucedió en 1992.

“Yo sabía que tenía un problema y yo iba a ayudarlo, pero no sabía lo mal que estaba. Pensé, que si lo hubiera escuchado más, si le hubiera ayudado antes, los primeros días después de su muerte fueron terribles. Fui a hablar con nuestro sacerdote pero él se había ido, así que hablé con una de las monjas de la parroquia. Ella respondió algunas de mis preguntas y cuando me fui me sentí mejor. Nosotros (los miembros de la familia) fuimos a terapia y fue increíble lo que pasó en esas reuniones. Me salvó”, dijo García.

Arce, dijo que, acercarse a una familia dentro de las primeras 24 a 48 horas después de que la vida de un ser querido fuera tomada es una situación difícil para todos los involucrados, pero quieren que la familia sepa que no están solos.

“Es durante este tiempo difícil que la familia necesita más apoyo. Necesitan saber que no están solos y que nuestra comunidad abogará por ellos y mantendrá viva la memoria de su ser querido”, dijo.

Para más información, contacte a las integrantes del Grupo Latino de Trabajo de Defensa, Lupe Rennau al (816) 210-3231 o a Josie García al (913) 244-6910.