Legislador del Estado de KS se prepara para una mayor seguridad después de los disturbios en el Capitolio





Ruiz: “Es un momento aterrador ser estadounidense”





Representante Estatal de Kansas, Louis Ruiz.



TRADUCE GEMMA TORNERO


Al igual que los líderes políticos en todos los estados, el representante estatal de Kansas, Louis Ruiz y su personal, pasaron días preparándose para la posibilidad de más manifestaciones y violencia antes de la inauguración de Biden-Harris, el 20 de enero.


Ruiz, un demócrata y actualmente en su decimoséptimo mandato en la Cámara de Representantes de Kansas, dice que tuvo varias conversaciones con su personal luego de la insurrección del 6 de enero en el edificio del Capitolio de los Estados Unidos, en Washington, DC. Y a medida que creció la conversación en línea en los días siguientes sobre posibles manifestaciones y disturbios en los edificios del Capitolio en cada uno de los 50 estados, Ruiz dice que se tomó la comunicación con su personal aún más en serio.


“Abordé este tema con los integrantes de nuestro personal, les dije que usaran tarjetas de identificación”, dice Ruiz, quien trabaja en el Distrito 31 del Estado, que incluye la parte sureste de Kansas City, Kansas.


“Todos tenemos que preocuparnos por nuestra seguridad y también nuestros colegas”.


Él agrega que el edificio del Capitolio en Topeka aumentó sus medidas de seguridad, incluida la incorporación de oficiales de la Patrulla Estatal y la solicitud de la Guardia Nacional para que esté en espera. Hasta la semana pasada, no se han permitido visitantes en el edificio a menos que tengan prueba de una cita con un legislador.


El aumento de la seguridad y la sensación de malestar en todas partes se remonta a los partidarios radicalizados de Donald Trump, dice Ruiz.


“Cuando Trump ganó las elecciones (en 2016), la gente con la que hablé… lo vimos venir debido a su personalidad y los seguidores de culto que tiene. Esto ha sido una preocupación para nosotros durante años”, dice Ruiz. “Mucha gente se ha vuelto loca para apoyar a Trump, y todavía creen que la elección fue amañada. Esa es la parte aterradora”.


Esos seguidores incluso se pueden encontrar dentro de las filas del propio Congreso de los Estados Unidos, entre ellos, seguidores de Trump como el senador Roger Marshall (R-KS) y el senador Josh Hawley (R-MO). Ambos hombres votaron en contra de la certificación de los resultados de las elecciones de 2020 que nombraron a Biden como el próximo presidente.


“Me enoja”, dice Ruiz. “¿Cómo podrían subvertir la Constitución de los Estados Unidos y violar el juramento que acaban de tomar? Valoran a Trump más que a la Constitución. Los votantes deberían estar furiosos por eso. … Eso asusta. Estas personas son miembros de una secta. ¿Qué te dice eso sobre los estados de Kansas y Missouri? Es un momento aterrador para ser estadounidense”.


Otro tema importante para Ruiz es la teoría de que los policías del Capitolio y los propios miembros del Congreso podrían haber ayudado a los insurrectos a acceder al edificio. Si la seguridad de una estructura como el edificio del Capitolio pudiera verse comprometida por personas desde adentro, podría suceder en cualquier lugar, señala.


“Desde que he estado en el edificio del Capitolio de Estados Unidos, tomé la violencia como algo personal. Nunca dices nunca”, dice Ruiz. “Se supone que ese es el lugar más seguro del país y mira lo que pasó. Ahora se investiga a los republicanos y legisladores de QAnon después de realizar recorridos personales”.


Ruiz dice que cree que políticos como Marshall y Hawley han violado su juramento y agrega, que varios legisladores en Topeka están discutiendo la redacción de una resolución, para condenar a los políticos que votaron en contra de la certificación de los resultados electorales.


“Me tomo mi juramento muy en serio, como un voto de matrimonio”, dice. “Haces el juramento frente al público. Represento a casi 43 mil personas, y si subvierto mi juramento, les rendiré cuentas”.
La investigación del FBI sobre la insurrección del 6 de enero y los que están detrás de ella está en curso.
La pandemia de COVID-19, dice Ruiz, tiene aún más a los legisladores nerviosos, lo que significa que aquellos en los niveles más altos del gobierno estatal y federal tienen una doble amenaza a su capacidad para trabajar para las personas a las que sirven.


“Hemos tenido legisladores (en la casa estatal de Kansas) que se han enfermado. Acabamos de tener a una legisladora cuyo esposo murió la semana pasada de COVID”, explica Ruiz.


Agrega que los fervientes seguidores del expresidente, junto con sus teorías conspirativas sobre el virus, solo empeoran la ya mala situación.


“Los trumpistas son los anti-mascarillas”, dice Ruiz. “No solo tenemos que preocuparnos por la violencia, sino también por el virus”.