¡Que suene la música en el Festival de Mariachi!
El Festival de Mariachi del Medio Oeste reúne a mariachis
en una jornada de talleres y presentaciones
Eric González (arriba izquierda), del Mariachi Fuego de Kansas City —una de las agrupaciones que participó en el evento—, expresó su orgullo por tocar ante el público y confesó: “Nunca imaginé que, a mi edad, llegaría a formar parte de un mariachi”.
“Me encanta cuando encontramos estos momentos culturales que permiten un intercambio: nosotros aprendemos de la comunidad y la comunidad aprende de nosotros. Es algo maravilloso”, comentó Courtney Crappell, decano del conservatorio de la UMKC.
Fue la primera vez que la UMKC y diversos mariachis locales de Kansas City se reunieron para interpretar música de mariachi de antaño. Los grupos lo dieron todo sobre el escenario, recibiendo a cambio grandes aplausos y el cariño del público en el Festival de Mariachi del Medio Oeste.
Nota de los autores: Esta es la primera entrega de una serie de dos partes sobre el Festival de Mariachi del Medio Oeste (Midwest Mariachi Festival) en Kansas City. Podrán leer más sobre el festival en la edición de la próxima semana, donde conocerán a otros organizadores, músicos y asistentes.
Un evento sin precedentes trajo recientemente a Kansas City los colores, los sonidos y la historia de una de las tradiciones más emblemáticas de México.
El Festival de Mariachi del Medio Oeste reunió a músicos de diversas procedencias para ofrecer presentaciones, mientras que los talleres y sesiones formativas —dirigidos tanto a estudiantes como a adultos— permitieron a los asistentes explorar la historia y la práctica de la música de mariachi. El evento, que los organizadores esperan convertir en una cita anual, contó con el patrocinio de la UMKC, la Asociación de Ciudades Hermanas de Kansas City (SCA, por sus siglas en inglés) y el Consulado de México, con la colaboración de la iniciativa «KC: Ciudad de la Música» de la UNESCO. Entre los grupos locales que ofrecieron presentaciones en vivo se encontraron Gerardo Ortiz El Mariachi, Los Reales KC, Mariachi El Andariego y Mariachi El Fuego KC. El historiador local, Dr. Gene Chávez, presidente del Comité de Guadalajara de la SCA, señaló que los inicios del festival se remontan a una conversación que mantuvo con Courtney Crappell, decano del conservatorio de la UMKC. Ambos coincidieron en un almuerzo y Crappell —quien cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo de programas de artes escénicas en otras universidades— le preguntó a Chávez si en Kansas City existían grupos de mariachi. Chávez respondió con gran entusiasmo que sí.
«Le dije: ‘Sí, tenemos varios grupos formados por músicos excelentes que llevan tocando desde la década de 1940’», recordó Chávez. «A lo que él respondió: ‘Bueno, me gustaría poner en marcha un programa en el conservatorio dedicado al mariachi’».
Ambos colaboraron en el diseño de dicho programa, que contemplaba traer grupos de mariachi desde México para realizar presentaciones. Se consideró a Springfield como posible sede, pero Chavez explicó que esa idea se descartó debido a la intensa actividad del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en esa ciudad. Kansas City, señaló, parecía el lugar idóneo para albergar el programa.
Además de las presentaciones musicales y los talleres, el evento sirvió para rendir homenaje a un veterano del mariachi, Beto López padre —padre del alcalde de Lee’s Summit, Beto López hijo—, así como a la familia de la fallecida Lisa Galván López, una DJ local que perdió la vida durante un ataque ocurrido en la celebración del Super Bowl de los Kansas City Chiefs, en Union Station, en 2024.
«(López) llegó desde México y comenzó a tocar con agrupaciones musicales locales. Con el tiempo, formó su propio grupo de mariachi, que solía amenizar la misa de mariachi en la iglesia del Sagrado Corazón. También ha colaborado con otros muchos grupos de mariachi lleva tocando muchísimos años», comentó Chávez. «Por eso, nos pareció muy apropiado rendirle homenaje, reconociendo además cómo transmitió su legado musical a Lisa. Y ahora, su nieta Adriana continúa con la labor de DJ que inició su madre». Resultó muy apropiado que una institución universitaria participara en la coordinación del evento, ya que los jóvenes no suelen conectar con la música de mariachi, o incluso desconocen gran parte de este género, señaló Crappell, de la UMKC.
«Me encanta cuando encontramos estos momentos culturales que permiten un intercambio: nosotros aprendemos de la comunidad y la comunidad aprende de nosotros. Es algo maravilloso», comentó a Kansas City Hispanic News.
Como alguien que trabajó en Texas durante varios años, Crappell llegó a apreciar y amar la música de mariachi. Iniciar una tradición como este evento fue «como sentirse en casa».
«Le dije a Gene Chávez: ‘Es maravilloso que hayamos conversado, pero lo es aún más que hayamos tomado medidas al respecto’», relató. «Las ideas son la parte fácil lo que realmente cuenta es realizar el arduo trabajo necesario, a lo largo del tiempo, para hacerlas realidad. Y luego, ver al público maravilloso que tenemos aquí esta noche...».
Crappell considera que los músicos de mariachi que participaron en el evento se nutrieron de la energía del público, una característica distintiva de todo buen músico.
«La energía aquí... se puede ver cómo crece», observó Crappell. «A medida que el público responde, ellos mejoran cada vez más. Eso es buena música».
Eric González, del grupo Mariachi Fuego de Kansas City —una de las agrupaciones que participó en el evento—, expresó su orgullo por haber tocado ante el público y comentó que «jamás imaginó que, a su edad, llegaría a formar parte de un mariachi».
«Siempre fui percusionista así fue toda mi vida hasta que cumplí 60 años y mi madre me regaló una guitarra. Pensé: ‘Bueno, no voy a dejar que se quede ahí en un rincón acumulando polvo’. Así que empecé a tocarla», recordó González. «Steve Reyes, el representante del grupo, se enteró de que había empezado a tocarla. Él necesitaba otro cantante principal para su conjunto... ¡Ojalá hubiera tenido una guitarra cuando era niño! Me habría unido mucho antes».
González relató que Chávez se acercó a él personalmente para invitar a su grupo a actuar en el festival. Es más, le pidió que ayudara en la organización del evento, algo que hizo sentir a González muy orgulloso como músico.
«Tomé la iniciativa y me puse manos a la obra. Elaboré el programa, definiendo cómo debía desarrollarse la jornada tanto para los estudiantes, como para el público durante la tarde y la noche», explicó.
Durante la organización de los talleres y las presentaciones, González tuvo que recurrir a su red de amigos, colegas y otros músicos para obtener ayuda. Según explicó, esto es algo muy habitual en el mundo de los mariachis: los músicos suelen apoyarse entre sí, ya sea para pedir un consejo o para conseguir un instrumento adicional.
Asimismo, destacó que le impresionó especialmente el trabajo en equipo que demostraron los integrantes de todas las agrupaciones durante el gran número musical final, en el que todos tocaron juntos. «Les dije a los grupos: ‘Cada uno debe brillar por sí mismo toquen lo que consideren mejor. Empecemos con tres canciones’. Luego pasamos a cinco. Después dijimos: ‘Bueno, para el gran final, todos debemos tocar juntos así que busquemos canciones que todos conozcamos, para no tener que aprender nada nuevo’», recordó González. «José Longoria trajo a su alumno Isaac, pues sabía que él también tenía una gran capacidad para dirigir. Ambos tocaban el violín. Por supuesto, José Longoria domina más de un instrumento, pero en esta ocasión se encargó de dirigir. Le pedí: “Quiero que te coloques frente a todos, marques el inicio de la canción, dirijas al grupo y nos indiques cuándo terminar”. Hizo un trabajo magistral. Todo encajó a la perfección».
González señaló que esa disposición para colaborar fue algo especial y un ejemplo extraordinario de camaradería. Pero aquella noche, sobre el escenario, no solo estaban González y sus compañeros músicos y bailarines él también pudo sentir la presencia de su difunto padre, Lupe González, quien fue, por derecho propio, un músico consumado.
«Estaba conmigo en espíritu. Sabía que me acompañaba sentí su presencia en todo momento», afirmó González.
Y aunque a lo largo de su carrera ha interpretado diversos géneros musicales —los cuales adora—, González asegura que el mariachi posee una cualidad única, difícil de comprender para quien no lo ha tocado nunca.
«Siempre amaré la música tejana, pero el mariachi es algo muy especial. Lo que tiene el mariachi es que su nivel de exigencia técnica y su complejidad pueden llegar a superar incluso a los de la música orquestal profesional. He interpretado a Bach, a Mozart, a Beethoven, a Shostakóvich...», comentó González. «Pero, cuando se trata de música de mariachi —el ritmo, el compás de la guitarra, luego los violines y después las trompetas—, hay que ser de primer nivel para que todo suene como debe ser y para interpretar la canción correctamente. Así de grande es el orgullo que los grupos de mariachi ponen en sus presentaciones».
En la segunda parte, que aparecerá en la edición de la próxima semana, KC Hispanic News compartirá con sus lectores la emoción que despierta la música de mariachi, el entusiasmo del público y la vivacidad de los bailarines folclóricos que actúan junto a los grupos de mariachi en vivo en el Midwest Mariachi Festival-KC.