Agentes de policía organizan sesión de preguntas y respuestas para jóvenes estudiantes





“Estamos aquí tratando de construir una comunidad”





Los estudiantes de la Academia de Fútbol Ryogoku de Kansas City y los oficiales de KCPD estaban más que felices de ser parte de esta sesión de fotos mientras discutían sus deberes laborales y su vida como oficiales de policía. El alcalde Quinton Lucas (abajo a la derecha) estuvo presente para mostrar su apoyo al trabajo que todos los oficiales de policía hacen a diario.





TRADUCE GEMMA TORNERO

Integrantes del Departamento de Policía de Kansas City se sentaron con niños locales, el 19 de noviembre, en Ollama Coffee House en Southwest Boulevard, para charlar y tener una sesión de preguntas y respuestas centrada en la vida de la fuerza policial.

Organizado y dirigido por los Oficiales Chato Villalobos y Edwin Gordillo, el evento permitió a los jóvenes conocer los antecedentes de cada uno de los oficiales, así como también escuchar historias inspiradoras sobre sus experiencias con el KCPD. La mayoría de los niños que asistieron eran estudiantes de la Academia de Fútbol Ryogoku de Kansas City.

Villalobos habló sobre la importancia de la interacción comunitaria por parte de los agentes de policía, así como sobre la gran influencia que los mentores pueden tener en los hombres y mujeres jóvenes que simplemente tratan de encontrar su camino en la vida. Villalobos dijo que cuenta a Gordillo entre los que lo han guiado en su actual trayectoria profesional.

“Él tuvo una influencia en mí, cuando era un joven oficial latino. Es bilingüe y sus padres son de Guatemala”, dijo Villalobos sobre Gordillo, el oficial de interacción comunitaria de la patrulla del Este del departamento. “Ahora, cada vez que un oficial latino entra en la fuerza, trato de guiarlos como él me asesoró a mí”. Villalobos dijo que cuenta a Vincent Ortega y Ramona Arroyo como otros policías que lo han asesorado durante sus 21 años de carrera con el KCPD.

El capitán Santiago Garza, el oficial de mayor rango en el evento, le dijo a la audiencia que ellos también probablemente tengan mentores en sus vidas, ya sean amigos, familiares o incluso entrenadores.

“Puedes conseguir mentores de todos los ámbitos de la vida. Toma eso, aprécialo y retribúyelo a alguien más”, dijo Garza. “Es posible que tus entrenadores no caminen como tú ni hablen como tú, pero agradece que tengas a alguien en tu vida que se tomó el tiempo para ser una gran influencia en tu vida”.

En cuanto a los agentes que se dirigieron a la multitud, como hombres hispanos y latinos, dijeron que se dan cuenta de la importancia de que los integrantes de la comunidad vean a los agentes de policía que patrullan las calles que se parecen y hablan como ellos.

“Esto es muy importante para nosotros. Tenemos que establecer nuestra propia narrativa como agentes de policía. Otras personas no deberían estar contando nuestras historias. … Cuando tienes estas oportunidades, tienes que estar listo para ellas”, dijo Villalobos. “La representación es muy importante. Todos hemos contado historias sobre personas que nos guiaron”.

Además de mostrar a los hispanos representados en la fuerza, también es importante que los oficiales de Kansas City se muestren trabajando con la comunidad para construir relaciones positivas. Con demasiada frecuencia, dijeron, la policía ha sido pintada de forma negativa.

“Los medios hablan de las cosas malas que pasan”, señaló Gordillo. “Quiero que (los niños de la audiencia) tomen esta experiencia y nos recuerden quiero mostrarles que es diferente aquí en Kansas City. ... Estamos aquí tratando de construir una comunidad y acercar a todos”.

Garza dijo, que en los últimos años, los departamentos de policía se han asociado con organizaciones sin fines de lucro para ofrecer ayuda a quienes tienen problemas, como el abuso de sustancias. Dijo que espera que esas asociaciones sean una prueba de que los oficiales quieren obtener ayuda para los miembros de su comunidad, no simplemente arrestarlos y llevarlos a la cárcel.

“Durante mucho tiempo, solo acudían a ti para llevarte a la cárcel. Pero hay organizaciones sin fines de lucro que intentan nivelar el campo de juego y ofrecen recursos”, dijo. “Lo que lo hizo difícil fue cuando la gente llamó al 911 y la policía entró en mi vecindario, estaban llevando a alguien a la cárcel. Alguien que nos importaba. Esos oficiales simplemente estaban haciendo su trabajo, pero ahora vemos que muchos más gobiernos apoyan los servicios integrales para que la gente no vaya a la cárcel. … Tenemos la oportunidad de cambiar esa interacción contigo. … El desafío es encontrar formas en que podamos ayudar a las personas en crisis en lugar de simplemente llamar al 911”.

Los niños que asistieron no fueron tímidos cuando llegó el momento de hacer preguntas. Entre las preguntas formuladas: “¿Tuvo apoyo en su familia mientras crecía?”

Villalobos señaló que la familia puede tomar muchas formas, usando como ejemplo a los equipos de fútbol y entrenadores.

“Soy muy bendecido”, dijo Villalobos. “Si cuentas con el apoyo de familiares y amigos, apóyate en ellos. Tienes que dejar que la gente te ayude”.

Otra pregunta: “¿Qué aspectos de su trabajo no coincidían con lo que había imaginado?”

“No es como las películas de ‘Die Hard’”, respondió Villalobos, riendo. No hay tanto que perseguir autos o saltar vallas, pero hay mucho papeleo que se debe llenar.

Algunos de los niños que asistieron dijeron que el evento los alentó a pensar en la policía como un paso profesional serio, mientras que otros, como Jordan Huff, de 14 años, estudiante de noveno grado en Ryogoku, dijeron que todavía quiere seguir jugando al fútbol.

“Aprendí mucho, que la gente tiene diferentes historias”, dijo Eric Sánchez, otro estudiante de Ryogoku, quien dijo que consideraría convertirse en oficial de policía. “Ellos realmente se preocupan por nosotros”.

George Brown-Martin, de 11 años, dijo que ahora comprende mejor que “todas las personas son personas y que todos tienen sentimientos”.

“Ha sido una buena experiencia”, dijo Brown-Martin sobre el evento. “Crecí con mi mamá enseñándome que los oficiales de policía no son malos. Ella me enseñó que son humanos y que están en su línea de trabajo porque se preocupan por su comunidad”.

Garza, quien creció en el vecindario de West Side, estuvo de acuerdo con esa opinión de todo corazón.

“Esta ciudad es mi ciudad. Es nuestra ciudad ”, dijo. “Y no dejes que nadie te diga que no puedes hacer lo que quieres hacer. Nunca renuncies a tus sueños. No importa la edad que tengas, aférrate a tus sueños”.

Gordillo dijo que también ama a su comunidad y alentó a los asistentes a ser considerados con los demás en todo lo que hacen.

“Esta es la comunidad que me crío, que invirtió en mí. Definitivamente soy un West Sider primero, y estoy contento de que este departamento me haya abierto las puertas”, dijo. “La empatía y la compasión requieren valor. Tienes que preocuparte por otras personas”.