Fisicoculturista regresa de una gran victoria
en competencia nacional





“Estar representando a las latinas me da una gran satisfacción”





Descubrí una pasión por el deporte, lo que puso mi vida en un curso completamente diferente. He trabajado incansablemente en mi carrera y estado físico, mientras, al mismo tiempo, formaba una familia.





A los 56, como era de esperar, me enfrenté a otro desafío. Perdí mi carrera en ventas por la pandemia, que agotó mis recursos y casi mi esperanza. Gracias a mi hijo que creyó y me alentó, comencé una nueva carrera en bienes raíces.





TRADUCE GEMMA TORNERO
Pregúntele a Helen Ortiz cuál es el secreto de una vida saludable y su respuesta es simple: pequeños cambios que pueden marcar una gran diferencia. Ortiz, de 57 años, debería saberlo, ya que acaba de regresar de una competencia de culturismo en Miami, donde ganó una medalla de primer lugar en su categoría. Ortiz fue reconocida por su victoria en el reciente concierto del vecindario de Westside. Ortiz, quien comenzó a abrazar una vida de comer mejor y hacer ejercicio regularmente en el gimnasio a mediados de los 30, ahora representa tanto a los Estados Unidos como a su Guatemala natal en competencias internacionales de culturismo, donde supera regularmente a mujeres 20 años más jóvenes que ella. Ortiz dice que comenzó a ir al gimnasio cuando sintió que empezaba a sentir el estrés de ser madre y trabajar al mismo tiempo. El gimnasio, dice, era un escape de la vida cotidiana, un lugar donde podía mejorar tanto su salud física como mental. "Nunca puse un pie en un gimnasio hasta los 35 años. Estaba tratando de encontrar una salida, algún tipo de alivio", explica Ortiz, madre de dos hijos que también es agente de bienes raíces y sobreviviente de cáncer. "En un gimnasio encontré la sensación que estaba buscando, mental y espiritualmente, y fue genial. Simplemente me aferré a eso". Ortiz, quien llegó a los Estados Unidos a los 17 años, dice que está orgullosa de representar a ambos países en la categoría de físico femenino en competencias de culturismo en todo el mundo, y de mostrarles a otros que ellos también pueden cambiar su cuerpo y su mente con algo de fuerza, trabajo y dedicación. "Estar representando a las latinas me da una gran satisfacción", dice ella. "No importa la edad que tengas o cuántos hijos tengas, puedes hacerlo". Como ejemplo, Ortiz dice que una vez estaba en una tienda de comestibles, caminando por un pasillo, cuando captó la mirada de una madre latina y su hija de 16 años, su carrito de compras lleno de comida chatarra. "Los miré y sonreí. Me miraron y dijeron: ‘Lo siento, te estamos mirando, estamos muy impresionadas con tu apariencia’. Tienes un gran cuerpo y aún te ves femenina". Le dije: "Muchas gracias". Pusieron toda la comida mala que tenían en su canasta y la reemplazaron con comida que era mejor para ellos", recuerda Ortiz. "Me mantuve en contacto con ellas y me invitaron a su iglesia para dar consejos a las mujeres sobre cómo estar saludables, y estas eran mujeres mayores. Hasta el día de hoy, la mujer se mudó a Florida y ha perdido mucho peso y continúa perdiendo peso y comiendo sano. Por eso hago lo que hago. Si puedo ayudar a una persona, ese es mi propósito en la vida. Ese es el regalo que Dios me dio, y uso ese regalo para ayudar a otros". Ella dice que es plenamente consciente de que la cultura latina se centra en la comida y que los hábitos alimenticios pueden ser generacionales. "Crecimos con (mucha comida) y no sabemos nada más. Crecimos con tortillas, frijoles, arroz y todo frito", explica Ortiz. "Pero es una elección. Hay que pensar en el punto de vista de estar sano, evitando la hipertensión arterial y la diabetes. (Comer mejor) es una elección que tienes que hacer, pero no tienes que alejarte de ella por completo. Con pequeños cambios, verás la diferencia”. Ella dice que para aquellos que no están acostumbrados a hacer ejercicio, hay ejercicios que pueden hacer en casa si no pueden pagar para ir a un gimnasio, o si ir al gimnasio es demasiado intimidante. Solo asegúrese de hacer que el ejercicio forme parte de su rutina diaria y no vea esos cambios como temporales. “Estaba flaca como un riel. Fue difícil para mí ganar músculo", dice Ortiz. “Pero puedes hacerlo simplemente no puedes tratarlo como una dieta. Hay que tomarlo como un estilo de vida. Funciona, y es por eso que me mantengo involucrada y me esfuerzo. ... Esto no será fácil, ni de la noche a la mañana, pero puedes cambiar por completo. He visto que le sucede a mucha gente que conozco". Ortiz dice que no está segura de cuánto tiempo más planea competir en eventos de culturismo, pero que le gustaría convertirse en jueza de tales competencias después de retirarse. Mientras tanto, continúa mejorando tanto su cuerpo como su mente, haciendo videos inspiradores para publicar en las redes sociales e incluso planea escribir un libro sobre sus experiencias. "Pongo la mente sobre la materia y el propósito sobre el problema. Tienes que estar en forma por fuera para reflejar tu interior", dice Ortiz. "Solo quiero alentar a todos y decirles que esto funciona. No dejes que nada te detenga en la vida. Tienes que trabajar con lo que tienes, trabajar con lo que Dios te dio”.