"Estados Unidos robó 1/3 de México, punto"







TRADUCE GEMMA TORNERO

Durante las tres décadas que me he esforzado por difundir la verdad sobre los hispanos (o como algunos los llaman latinos), he escrito sobre héroes hispanos, países hispanos y cultura hispana. Miles de mis palabras han sido publicadas.

La historia de los hispanos en los Estados Unidos, así como los logros y las contribuciones de los hispanos a los Estados Unidos, me han ocupado durante una generación.

Entonces, ¿por qué me molestan los lloriqueos de algunos conservadores políticos de TexMex en un reciente OP-ED quejándose, léase lloriqueos?

Se quejan de que una próxima exhibición en el Museo Nacional de Historia Estadounidense (NMAH, por sus siglas en inglés) presenta una “representación descaradamente marxista de la historia, la religión y la economía".

Ellos son: 'Alfonso Aguilar' presidente de la Asociación Latina por los Principios Conservadores. Mike González es miembro principal de The Heritage Foundation. Joshua Treviño es jefe de inteligencia e investigación y director de Identidad de Texas en la Fundación de Políticas Públicas de Texas en Austin".

Algunas de sus quejas tienen valor, pero la mayoría no.

Ejemplo, se quejan de que el museo presenta como un hecho que Estados Unidos robó la tercera parte de México en 1848. Pero, eso es cierto.

Aparentemente, estos tres no saben que el presidente Polk envió al oficial de la Marina de los Estados Unidos, Archibald Gillespie para organizar a los estadounidenses expatriados en San Diego. Estaba allí vestido de civil cuando llegó la noticia de que el Congreso había declarado la guerra a México. Cuando los marines estadounidenses aterrizaron en San Diego, el teniente Gillespie controlaba la ciudad portuaria fundamental.

¿Piensan estos tres que Gillespie estuvo en San Diego por accidente? ¿Saben siquiera quién era Gillespie?

Tienen razón al quejarse de que el Museo no reconoce las contribuciones de enorme importancia del Gobernador General español basado en Nueva Orleans, Bernardo de Gálvez, y sus miles de tropas y barcos que derrotaron a los británicos en batalla (Mobile) tras batalla (Pensacola) y estuvo presente con más de 40 barcos y hombres en la Batalla de Yorktown.

El museo tampoco menciona que el General Gálvez tomó varios de sus 40 barcos y navegó a La Habana desde Yorktown donde, con el Arzobispo de La Habana, recaudó lo que serían millones de dólares hoy, en anillos de boda de oro y plata fundidos, joyas y oro y monedas de plata y cálices de iglesia. Incluso quitaron el pan de oro de las paredes de la iglesia.

El general Gálvez se llevó el oro y la plata a Yorktown y entregó los millones al general Washington, quien pagó a sus tropas que el Congreso Continental no había pagado en meses.

Si estos tres hombres realmente representaran la verdad hispana, simplemente buscarían en Google estos diversos temas, recolectarían recortes y gastarían un par de cientos de dólares para cotejarlos y presentarlos a los 535 miembros del congreso señalando que los “marxistas” en el Museo están insultando a menos 63 millones de hispanos que quieren que su historia sea contada con la verdad, no por un grupo de hackers comunistas en el Museo Nacional.

Además, siendo tejanos, tendrían que tener el coraje de copiar un caso particular de la corte de Texas que la Corte Suprema de los Estados Unidos decidió antes de declarar ilegales las escuelas segregadas Hernández v. Texas (1954).

El tribunal declaró que los mexicano americanos eran una "clase discreta" (legalmente discriminados por el estado) en Texas.

Hechos: El demandante, un mexicano americano condenado por asesinato por un jurado exclusivamente blanco, apeló porque Texas no permitía que los mexicano americanos formaran parte de los jurados de acusación o de juicio.

Ese caso debe ser honrado con un lugar en este Museo Nacional de Historia Estadounidense. La decisión de la Corte Suprema fue tomada por nueve hombres blancos. No obstante, estos tres “conservadores” no mencionan las decisiones de la Corte Suprema que cambiaron la historia y que no les gustan a los conservadores.

Ahí es donde estos tres llorones dejan caer la pelota para 63 millones de hispanos estadounidenses. Hernández v. Texas demuestra que los mexicano americanos lucharon al más alto nivel por la justicia. Esa lucha comenzó cuando los estadounidenses decidieron que era el “Destino Manifiesto” de Estados Unidos gobernar todos los bienes raíces entre los océanos Atlántico y Pacífico.

El presidente de los Estados Unidos mintió al pueblo estadounidense en 1846. Los mexicanos no atacaron a las tropas estadounidenses en territorio estadounidense, fueron los estadounidenses quienes atacaron a los mexicanos en territorio mexicano reconocido. Pregúntele al congresista Abe Lincoln de Illinois. Demostró sin lugar a dudas que el presidente Polk mintió al pueblo estadounidense.

La prueba fue caminar por la ciudad mexicana de San Diego, Alta California, en muftí, conspirando para robarle California a su legítimo dueño, México. Su nombre, teniente Archibald Gillespie. Hay un aeródromo que lleva su nombre en San Diego que ayudó a robar para un presidente estadounidense.

Estos tres tejanos no tienen idea. Peor aún, se quejan.

Contreras es un veterano de la Marina de los Estados Unidos, consultor político, autor y comentarista y presenta el Informe Contreras en YouTube.