La sucursal Irene H. Ruiz Biblioteca
de las Américas celebra su 25.º aniversario





“En los últimos 25 años, esta sucursal se ha convertido
en un verdadero centro comunitario”





Puede que Irene H. Ruiz ya no esté entre nosotros, pero ciertamente no ha sido olvidada. Era una figura conocida tanto en el ayuntamiento como en toda el área metropolitana. Recientemente, miembros del personal y de la comunidad se reunieron para honrar su legado en la sucursal Irene H. Ruiz Biblioteca de las Américas —que lleva su nombre—, situada en la comunidad de Westside, en Kansas City.





“En los últimos 25 años, esta sucursal se ha convertido en un verdadero centro comunitario. Aquí, los vecinos se reúnen para aprender español, con un promedio de unos 25 asistentes por semana. Las familias reciben servicios de pasaporte se han tramitado más de 1.500 al año tan solo en los últimos cuatro años. Además, estos servicios se ofrecen tanto en inglés como en español”, señaló Pritha Hariharan.




TRADUCE GEMMA TORNERO

Recientemente, miembros de la comunidad, funcionarios estatales y amantes de los libros se reunieron para celebrar el 25.º aniversario de la sucursal Irene H. Ruiz Biblioteca de las Américas, perteneciente a la Biblioteca Pública de Kansas City y ubicada en el barrio de Westside.

La sucursal lleva el nombre de la fallecida Irene Ruiz, cuyos esfuerzos por entusiasmar a los jóvenes con la lectura —y por transformar su comunidad— han dejado una huella duradera tanto en los usuarios infantiles como en los adultos.

“Hoy celebramos una biblioteca, y no podemos hacerlo sin celebrar a la mujer que le da nombre y a la comunidad de Westside que hizo posible su existencia. Irene creía que las bibliotecas debían reflejar a las personas a las que sirven”, afirmó Pritha Hariharan, directora ejecutiva adjunta. “Trabajó incansablemente para garantizar que las familias latinas e inmigrantes se sintieran vistas, bienvenidas y valoradas. Comprendía que una biblioteca puede ser mucho más que un lugar para pedir libros prestados: puede ser un puente hacia oportunidades y un espacio que preserva la cultura y las historias”.

Hariharan señaló que la biblioteca ha mantenido una intensa actividad a lo largo de este cuarto de siglo, enriqueciendo las mentes de personas de todas las edades mediante actividades prácticas, clases, eventos y mucho más.

“En los últimos 25 años, esta sucursal se ha convertido en un verdadero centro comunitario. Aquí, los vecinos se reúnen para aprender español, con una asistencia promedio de unas 25 personas por semana. Las familias acceden a servicios de tramitación de pasaportes —más de 1.500 al año tan solo en los últimos cuatro años—, los cuales se ofrecen tanto en inglés como en español”, explicó Hariharan. “Los niños participan en programas, los aficionados a la jardinería intercambian semillas y conocimientos, y los residentes estrechan lazos gracias a colaboraciones con organizaciones como el Tony Aguirre Community Center, la Westside Neighborhood Association y el CAN Center”. Hariharan señaló que la biblioteca también sigue evolucionando a la par de las necesidades de los residentes locales.

«Aunque honra la historia, la biblioteca Ruiz sigue evolucionando. Este año, la sucursal incorporó servicios de impresión en 3D, lo que abre nuevas oportunidades para la creatividad y el aprendizaje. Es un recordatorio de que las bibliotecas no se limitan a preservar el pasado ayudan a construir el futuro», afirmó Hariharan.

La biblioteca abrió sus puertas el primer día del Mes de la Herencia Hispana, el 15 de septiembre de 2001, apenas unos días después de la fecha prevista para su inauguración: el 11 de septiembre, día en que, como es sabido, ocurrió el peor atentado terrorista en suelo estadounidense.

Jorge Coromac, director del centro Westside Community Action Network, afirmó que el vecindario tuvo la fortuna de contar con una incorporación tan enriquecedora para la comunidad en los días posteriores a la mayor tragedia de la nación.

“La biblioteca empoderó a cada niño y a cada joven que tuvo la oportunidad de sostener un libro en sus manos. Ellos son los líderes del mañana”, dijo Coromac.

Georgina Herrera, residente de la zona, comentó que ha utilizado la biblioteca desde que era niña.

“Es un lugar muy educativo donde puedo pedir libros prestados para mis nietos. Siempre saco muchos libros y los tengo a su disposición. Si algo despierta su interés, simplemente pueden abrir el libro y aprender algo nuevo”, dijo Herrera, añadiendo que siempre se asegura de buscar libros escritos por latinos o sobre temas latinos.

Herrera y otras personas presentes en la ceremonia recordaron a Irene Ruiz como alguien que luchó incansablemente para lograr la construcción de la biblioteca en el barrio Westside de Kansas City además, ella misma gastaba su propio dinero en comprar música de artistas latinos para ofrecerla a los usuarios.

“Recuerdo haber visto a Irene en las reuniones comunitarias cuando yo era niña, en los centros Guadalupe”, recordó Herrera. “Ella participaba muy activamente junto a mi madre y mi tía”.

Vianney Herrera, bibliotecaria de la escuela secundaria Westport, compartió sus propios recuerdos sobre la biblioteca.

“Recuerdo que, cuando era niña, en los estantes de la biblioteca había muñequitas que representaban a distintos países latinoamericanos. Y veía ese reflejo de nosotros mismos en los libros que leíamos”, comentó.

F. Brent Ruiz, hijo de Irene, calificó la biblioteca como “magnífica”.

“Ella mantuvo viva la biblioteca... Hubo un tiempo en que parecía que no iba a haber biblioteca en absoluto. Así que el hecho de que esté aquí —gracias a la gente que votó y honró a mi madre poniéndole su nombre—, el simple hecho de que la biblioteca siga en pie, es algo maravilloso”.

Afirmó que, si su madre siguiera viva hoy, animaría a todos a mantener vivo ese impulso. «Creo que ella diría: “Sigan adelante, sigan actuando, sigan registrando sus historias”», dijo Ruiz. «“Hablen con sus padres, hablen con sus abuelos, pongan por escrito esas historias”».

Hariharan señaló que la biblioteca representa lo mejor que la comunidad tiene para ofrecer.

«Lo que más me gusta de la Irene Ruiz es que refleja las mejores cualidades del propio Westside: un carácter acogedor, resiliente y unido, orgulloso de su herencia y siempre con la mirada puesta en el futuro», afirmó Hariharan. «Al celebrar este hito, podemos honrar la visión de Irene, reconocer a las muchas personas que la han mantenido viva a lo largo de los años y renovar nuestro compromiso de garantizar que las generaciones futuras encuentren ese mismo sentido de pertenencia entre estos muros».

La Biblioteca de las Américas Irene H. Ruiz se encuentra en:2017 West Pennway Street, Kansas City, Missouri 64108. Para más información, llame al 816-701-3487.