Fallece Dolores Huerta,
ícono de los derechos laborales





Funcionarios públicos, a nivel local y nacional, rinden homenaje a la fallecida activista





Dolores Huerta desempeñó un papel fundamental en la organización de la huelga de los trabajadores de la uva en Delano en 1965, cuyos boicots acabarían dando lugar al primer convenio colectivo nacional para los trabajadores agrícolas. Foto por Angela Huerta.







Delia Marin (a la derecha) dijo sobre Dolores Huerta: «Estuviste allí donde el trabajo era más duro, donde las manos estaban desgastadas y las voces no eran escuchadas. Escuchaste, organizaste y te quedaste». Dolores Huerta era conocida por reunirse con legisladores, como ocurrió aquí en Topeka, Kansas.





TRADUCE GEMMA TORNERO
Dolores Huerta, ícono de los derechos laborales y civiles que abanderó las causas de los trabajadores agrícolas, las mujeres y los inmigrantes, falleció el 28 de octubre a los 96 años.

Nacida en Nuevo México en 1930 y criada en California, Huerta comentó en una ocasión que se sintió inspirada a dedicar su vida al activismo tras ver a los hijos de los trabajadores agrícolas llegar a la escuela sin zapatos. A finales de la década de 1950, comenzó a trabajar para organizaciones de derechos civiles.

«Ya no podía ignorar la injusticia en los campos», le diría más tarde Huerta a un entrevistador de PBS.

Junto a César Chávez, Huerta cofundó en 1962 la organización que más tarde se convertiría en el sindicato United Farm Workers (Trabajadores Agrícolas Unidos).

Huerta desempeñó un papel fundamental en la organización de la huelga de los trabajadores de la uva en Delano en 1965 los boicots derivados de esta lucha condujeron, a la larga, al primer acuerdo de negociación colectiva a nivel nacional para los trabajadores agrícolas. A lo largo de su trayectoria, Huerta fue arrestada en 22 ocasiones. Su lema, «¡Sí, se puede!», movilizó a sus seguidores e impulsó acciones en favor del cambio. Tras recibir numerosos galardones de gran prestigio, fundó en 2003 la Fundación Dolores Huerta (Dolores Huerta Foundation) con el objetivo de identificar y formar a la siguiente generación de líderes.

A principios de este año, Huerta fue noticia tras realizar una declaración pública en la que acusó al fallecido César Chávez de abuso sexual. Estas acusaciones dieron lugar a peticiones para retirar el nombre y la imagen de Chávez de estatuas, espacios públicos, escuelas, instalaciones y calles en todo el país.

En las redes sociales, llegaron mensajes de homenaje y condolencias desde diversas partes del mundo, reconociendo a Huerta y la labor de toda su vida.

En Facebook, el expresidente Barack Obama escribió: «Michelle y yo pensamos en la familia de Dolores, en las personas cuyas vidas ella transformó y en todos aquellos que encontraron inspiración en su ejemplo».

La gobernadora de Kansas, Laura Kelly, expresó sentirse «profundamente entristecida» al conocer la noticia del fallecimiento de Huerta. «Su valentía dio lugar a un movimiento que transformó nuestro país», escribió Kelly. Además, la representante estatal de Kansas, Susan Ruiz, escribió en sus redes sociales: “Me sentí agradecida de conocer a Dolores Huerta y de rendirle homenaje en la Cámara de Representantes de Kansas. También fue un honor para mí que firmara mi camiseta del sindicato United Farm Workers (UFW, por sus siglas en inglés). Honrémosla votando. ¡Sí, se puede!”.

La presidenta del UFW, Teresa Romero, dijo sobre Huerta: “Nuestro mayor monumento a su memoria es que el sindicato que ella ayudó a fundar siga creciendo. Dolores luchó por los trabajadores agrícolas hasta el último momento de su vida”.

Aquí, en Kansas City, la gente también reflexiona sobre la vida y el legado de Dolores Huerta.

Delia Marín escribió en sus redes sociales:

“Estuviste allí donde el trabajo era más duro, donde las manos estaban desgastadas y las voces no eran escuchadas. Escuchaste. Organizaste. Te quedaste.

Dedicaste tus días a la larga labor de alcanzar la dignidad:

en las mesas de negociación, en los campos, en las calles donde la gente se reunía

y descubría lo que podían lograr juntos.

Tuve el honor de conocer a Dolores hace muchos años. Recuerdo haberle dicho cuánto me recordaba a mi abuelita Jovita. Ahora, miro nuestra fotografía con gratitud por aquel momento,

y por toda una vida de valentía que nos regalaste. Como latinas, llevamos tu ejemplo a espacios que ayudaste a abrir, a decisiones que nos exigen ser valientes, a las vidas de mujeres jóvenes que están aprendiendo a confiar en su propia voz.

¿Podremos honrarte con algo más que palabras? ¿Podremos estar al lado de alguien? ¿Podremos alzar la voz cuando resulta difícil? ¿Podremos dejar un camino más despejado para quienes aún están buscando su propio rumbo?”.

Descansa en paz, Dolores. Con gratitud, seguimos adelante. ¡Sí, se puede!